Un cilindro de impacto está formado, básicamente, por un cuerpo central con dos orificios de 1/8 Gas. Uno de estos orificios funciona como purga mantenida y va al espacio y el otro tiene la función de pilotar una válvula de 5 vías a través de la cual se produce el retorno de la pieza. El funcionamiento de este tipo de cilindros en realidad no es demasiado complejo, lo que, unido a su potencia efectiva, redunda en beneficio de la industria que lo utilice.
Un cilindro de impacto posee una increíble capacidad para transformar una fuerza determinada en una mucho mayor. Su existencia es clave para aprovechar las fuerzas disponibles porque las multiplica por 10. Si una fuerza, por ejemplo, de 6 kg/cm² entra en un cilindro mecánico de impacto, éste la va a convertir en una fuerza de 60 kg/cm² práctica. Sus usos son ilimitados y se emplean, como es lógico, en todo tipo de industrias.
Como ya hemos dicho, el cilindro de impacto nos proporciona unas fuerzas muy elevadas a través de una pieza pequeña y simple que genera una energía cinética considerable. Las tareas de remachado, punzonado, sellado, corte, prensado, estampado o marcado son algunas de las más comúnmente realizadas utilizando este elemento. Sin estos cilindros, los costes de fabricación de todo tipo de industrias serían mucho más elevados.