A la hora de envasar los productos líquidos después de su fabricación, este proceso se realiza a través de un equipo de dosificado especialmente diseñado para realizar esta tarea y denominado dosificador de líquidos. Tanto si los líquidos van a envasarse solos o como acompañamiento de otros productos, es imprescindible el empleo del dosificador para un envasado y aprovechamiento correctos. Este sistema es casi una condición sine qua non para cualquier industria que se sirva de líquidos en cualquiera de sus procesos de fabricación.
Tanto los productos de naturaleza líquida como la leche, las bebidas gaseosas, los zumos, etc., como aquellos llamados pastosos como las salsas, cremas o purés, requieren de un mismo tratamiento a la hora de su envasado. Aunque el comportamiento del sistema es diferente según el caso. De hecho, el dosificador de líquidos actúa de distinta forma, según la clase de líquido con la que va a trabajar.
Un dosificador de líquidos, dependiendo del tipo de líquidos que se vaya a envasar, dispondrá además de distintos elementos y sistemas que lo adecuarán a las condiciones específicas de cada producto: un tanque de almacenamiento, un circuito de recirculación, un sistema de pesado o calefactado son algunos ejemplos de ello. Aunque la base es la misma, las necesarias condiciones de conservación y tratamiento de los materiales hacen que sean sistemas muy diversos.