Principios básicos del hidrocontrol

Freno hidráulico o hidrocontrol

Los frenos hidráulicos se basan en el uso de la presión de un líquido para ejercer una fuerza hacia afuera sobre las zapatas de freno. Llamamos freno hidráulico o hidrocontrol a un montaje muy similar a un cilindro neumático común pero, en este caso, la alimentación de aire que se usa para el retroceso también se emplea para hacer retroceder el aceite al cilindro. La precisión y la potencia de respuesta lo han convertido en una herramienta clave en diferentes industrias.

Funcionamiento del hidrocontrol

Un pedal de freno y un cilindro maestro son las dos piezas fundamentales que componen un hidrocontrol. Además, los frenos hidráulicos incorporan un mecanismo de freno de ruedas con sus conductos y piezas de sujeción correspondientes. Cuando se necesita un movimiento de avance y retorno muy rápido, el freno hidráulico lo proporciona, generando también una gran precisión tanto en la uniformidad de su velocidad como en su recorrido.

Usos del hidrocontrol

El uso del hidrocontrol o freno hidráulico es muy variado pero, básicamente, se emplea cuando se necesita una gran precisión en la velocidad. Para conseguir que avance lento y retroceda rápido se provee de un regulador unidireccional. Máquinas o útiles automáticos como fresadoras, tornos, mecanizado, tronzado, máquinas transfer, etc., incorporan el freno hidráulico para ganar precisión de movimientos con velocidades altas.